jueves, 29 de mayo de 2008

Dolor y Placer

Qué onda mi vida, todo es muy raro, todo es extremadamente confuso, mas aun estos días que en vista de mi desilusión y mi necesidad de mirar para atrás para ver mis errores me he encontrado mirando más atrás de lo que debería y he terminado más o menos analizando este prácticamente cuarto de siglo que ha significado mi vida, mis recuerdos, mis cambios, mis errores y caídas, mis triunfos y alegrías y he caído en consecuencia de que me falta mucho por vivir, no es suficiente, quiero más, tengo sed de vivir experiencias nuevas, situaciones distintas, plantearme el mundo de una forma distinta, sentir nuevos aromas, nuevos sabores, nuevos placeres de los cuales aun no he tenido el gusto de tener, extraño esos días donde todo era muy simple pero también espero mucho de lo que pueda venir, tengo una confianza absoluta de que no se puede vivir el placer si no se conoce el dolor, pero que también que no se puede vivir el dolor sin sentir el placer, son las ambigüedades de la vida, la duplicidad de existir, el no saber el sabor de lo dulce si no se ha experimentado el amargo, el vivir cada minuto y percibir todas y cada una de las respiraciones que realizamos. Tal vez uno no le toma mucho asunto a esas cosas, es una situación de vivir, uno vive tan apurado y tan pendiente de mañana que se olvida completamente de disfrutar el ahora, piensa tanto en qué hacer con su vida y de planificar cosas a futuro que realmente son inciertas que olvida el sentido real de la palabra vida, el vual viene implícitamente dado por el verbo vivir, si, vivir, esa es la cosa, vivir a concho ,llorar, gritar, patalear, reír, callar y todo eso que realmente quiere decir que estás vivo, que existes en el mundo y no solo vegetas en un mar de gente que solo compite por quien tiene más o quien sabe más, no, eso no es vida, no es vida pensar en que vas a hacer mañana o que harás mas tarde, vida es el sentir lo que haces ahora, disfrutar lo que te toca y tratar de hacerlo lo más entretenido posible, irse a la tumba con una sonrisa en la cara y olvidarse de temerle a la muerte , olvidarse incluso de que uno se va a morir, para que pensar en eso si es inevitable, es como estar todo el día pensando en que a la noche hay que dormir, no hay para que pensarlo, por más que uno luche contra el sueño, al cual personalmente detesto, a la larga igual te quedas dormido y probablemente hasta sueñes, ¿no será eso la muerte? ¿Un sueño largo y nada más? ¿Un sueño en el cual descansas un tiempo para luego despertar con una vida nueva? No sé, son miles las cosas que se me viene a la mente cuando pienso en la muerte, que estuve cerca de ella, que es una prolongación de la vida, que es una necesidad odiosa, no sé, a veces creo que ir a tantos funerales en el último tiempo me ha llevado en parte a hacer una reconstrucción de mi vida de adelante hacia atrás y darme cuenta de las cosas lindas que he vivido, las personas que he conocido que me han hecho feliz, tan feliz que el solo hecho de recordarlas me trae una agradable sonrisa en la cara, personas que al volver a hablar con ellas y darme cuenta que en ellos también existen esos recuerdos me llena de felicidad, me impresiona la cantidad infinita de gente que he conocido ya los muchos recuerdos hermosos que tengo, me agrada saber que mis mejores amigos sigue siendo los que conocí hace 5 o 10 años, personas que siempre han estado ahí, que siempre me han apoyado y por ende yo mismo los he apoyado a ellos, y a pesar de que me considero una persona extraña y derechamente con una locura irremediable, aun están ahí, aun se preocupan, aun les importa, porque seamos claros, yo no soy la persona más fácil de tratar en el mundo, tengo un historial de hacer cosas raras y pasarlo bien que llega a dar miedo, o sea muy simple, he probado cuanta droga y licor se me ha puesto por delante, y no lo he pasado mal tampoco, o sea tuve una caída fuerte por ahí, pero nada que no se pueda solucionar, no soy adicto a nada ni a nadie, a veces a la música, pero eso es lo más raro de todo, la música puede ser el instrumento más raro que me rodea, no me gusta todo, pero mis gustos son extrañísimos, llegan a ser impresionantes, o sea muy simple, me gusta la electrónica, está bien dirán todos, también me gusta el trip hop, bueno puede ser, bases similares, me gusta el hip hop, bueno también eso tiene bases, como el aggro, lo cual puede significar una línea de que me gustan las torna mesas y los bajos, ¿pero la ópera?¿el rock clásico?¿el pop británico?, hey, aquí hay un problema, una disfuncionabilidad auditiva extraña, no se una bipolaridad de gustos musicales que ralla lo inconsecuente, pero no solo es la música, también el cine, me gusta la acción, el romance, el drama, el thriller, la comedia, o sea no es que me guste todo porque al que le gusta todo significa que no ha probado nada, pero la ciencia ficción no cuadra con nada de esto, tampoco hablo de ver cuanta película se me cruza por delante, porque idioteces no veo, pero cuando llegan a niveles intelectuales que me interesan o me llaman la atención me siento atraído hacia ello, yo creo que la única conclusión que puedo sacar es que me gusta rodearme de cosas que me darán algún tipo de riqueza intelectual, o algún tipo de experiencia sensorial que realmente valdrá la pena, debe ser que soy una persona extremadamente sensitiva, pero a la vez mecánica, porque también me encanta leer, o sea la cosa para mí no es el obtener placer sin ningún esfuerzo, pero sí de sentirlo, aunque cueste, ¿será que he estado mucho tiempo solo?, si, puede ser, más que nada me he convertido en una persona solitaria, no en un ermitaño, porque tengo más que claro las necesidades que tengo de la gente y las necesidades de ellos por sobre mí, pero la mayor parte del tiempo estoy solo, hay que reconocerlo, la mayor parte del día estoy solo yo y mis pensamientos, muchas veces que me mantienen absorto por algún tiempo hasta que les encuentro una solución o una salida, de hecho no me aburro de los acertijos, más bien me fascinan, me llevan a pensar mas allá y a esforzarme por obtener resultados, y ahí caigo en un terrible defecto, en todo tengo que tener resultados, incluso en las relaciones humanas, lo que me ha llevado a tener trágicos finales de relación, con lagrimas por doquier y penas sin fin, tal vez ese mismo afán de llegar a algo es lo que me obsesiona a no poder terminar una relación de un día para otro, me obsesiono con lo de darle un sentido a las cosas, con darle algún valor real, y me olvido que al final las relaciones son como los ríos, tienen un inicio pero al final inevitablemente o se secan o terminan desembocando en el mar, lo mismo con las relaciones de pareja, al final se secan o se terminan convirtiendo en una inmensa cantidad de cosas reunidas en el mismo lugar, me refiero a amor, complicidad, compañía y cuanto tipo de relación interpersonal se me pueda ocurrir, pero ese es mi problema, eso yo no lo entiendo, o me cuesta, me cuesta entender que una relación se termino así como así, me cuesta convencerme de que cierta cantidad de tiempo al final no sirvió para nada y en eso siempre me termino equivocando, termino pasándolo mal y yo creo que en el momento que supere eso podre vivir plenamente de una relación, más bien en ese aspecto también me siento un poco bipolar, unos días de felicidad porque tengo a alguien y otras de rabia porque sé que se va a acabar, porque de inseguridad no hablemos, en ese sentido no lo soy y no tengo porque serlo, o sea si la persona que está conmigo me engaña bien, si me engaña bien, mejor, total yo no puedo luchar contra los sentimientos de los demás, y cuando lo intento ya tengo más que claro que al final terminare perdiendo, es claro, no puedo ganarlas todas como alguien me dijo una vez por ahí, y no puedo saberlo todo, nadie puede saberlo todo, y por eso tomo pastillas, para no saberlo todo, para mantenerme en mi línea de vida y no dividirme entre miles de situaciones que rodean mi mente, en el fondo no para ser feliz, pero si para sentir el placer de sentir dolor.

lunes, 2 de julio de 2007

Enfermo

Si.....después de mucho tiempo esperando este momento y luego de una exaustiva revisión interna de mi persona, no solo física, sino que también espiritual y mental, he llegado a la poca razonable pero a su vez aceptable conclusión de que en realidad me encuentro bastante enfermo, mas aun, a diferencia de la ultima vez en que mi cuerpo estaba absolutamente bien a pesar de mis falencias mentales y espirituales, esta vez mi cerebro se encuentra en perfecto estado, pero en una considerable angustia en visto del actual daño físico y los posibles resultados que esto le pueda acarrear a mi espíritu , no solo eso, en este preciso momento, un terrible miedo recorre de ida y vuelta mi columna, mandando las señales de mi actual condicion a cuanto centro nervioso exista. hasta incluso en el punto mas recondito y olviddo del cuerpo humano para asi enterar a todas y cada una de las celulas que me constituyen, la actual situacion en la que todos juntos como organismo debemos superar bajo cualquier costo o circunstancia.
Ni yo ni ninguno de mis amados organos interiores y exteriores ha de pretender pasar las pequeñas pero bien merecidas vacaciones en cama, no, nos resistimos tajantemente a estar mas de cinco dias en un lugar tan inospito e incomodo a largo plazo como lo es la cama (o como otros vulgarmente conocen como el sobre), no permitiremos tamaña vejacion a nuestros derechos, y menos por parte de un enemigo tan insignificante y poco varonil como lo es la peste cristal o, como realmente deberia ser llamada, varicela.
Asi que en este momento le firmamos la mas absoluta e indeclinable guerra a la enfermedad, guerra a la peste cristal, con todas sus virulentas reacciones y sus amaneradas fiebres, no señor, ni yo ni ninguno de los compañeros organos que nos rodea nos dejaremos influenciar por el ataque socarron del tirano (o mas bien tirana por su genero) varicela.
Mas aun, me niego rotudamente a la cama, y como persona me supongo en estado interno de sitio en el cual unidos como un organsmo superior, destruiremos al malvado enemigo, el cual en menos de lo que cante un gallo, yacera derrotado cual ejercito perdedor, en las terribles y poco olorosas fauces de la taza del baño.
He dicho.